
Programa de Blindaje Agroalimentario
Con la finalidad de contribuir al aseguramiento de la inocuidad de productos de exportación, los integrantes de la AMHPAC (Asociación Mexicana de Horticultura Protegida), hemos diseñado una Política Sectorial para la Horticultura Protegida Nacional, reconociendo que es prioritario que la AMHPAC tome la iniciativa y el liderazgo para el desarrollo de una estrategia efectiva de blindaje comercial para sus productos. Por lo tanto, desarrollamos el programa de Blindaje Agroalimentario.
Lanzamiento oficial del programa:
El pasado 6 de febrero del 2009 durante el marco de la Expo Agro Sinaloa, en su edición décimo novena, se dio por oficializado el arranque del acuerdo de Blindaje Agroalimentario para los productores afiliados a la Asociación Mexicana de la Horticultura Protegida.
Esta asociación representa alrededor de 106 empresas agrícolas mexicanas dedicadas a la producción de hortalizas ya sea en invernadero, casa sombra o macro túnel, mismas que se distribuyen en más de 3,500 hectáreas en 23 estados de la Republica Mexicana.
El programa de blindaje agroalimentario que promueve la AMHPAC, no es otra cosa más que un acuerdo común de la industria a nivel nacional, sobre los parámetros mínimos que cada uno de su integrantes debe cumplir en términos de Inocuidad, Seguridad, Calidad, Responsabilidad Social y Ambiental.
Dicha iniciativa nace como respuesta a la pregunta, cada vez más frecuente, de cuál es el mejor y más reconocido sistema de certificación. La realidad es que ante las lecciones obtenidas tras las múltiples controversias por las que ha pasado nuestro gremio, caemos en cuenta de que cualquier sistema implementado de forma individual está muy lejos de ser el más adecuado.
Es decir, no es suficiente el hecho de que una empresa mexicana se concentre en hacer las cosas bien y certifique su esfuerzo mediante uno de los sistemas existentes, si no que también se tiene que preocupar por que sus vecinos hagan las cosas de forma correcta y lo validen.
Es por ello que este gremio busca un acuerdo donde el 100% de su membresía adopte dicho modelo de blindaje y de manera conjunta recuperemos la confianza en las hortalizas mexicanas.
Una vez que logremos dicho acuerdo común, se debe apoyar mediante promoción y negociaciones a nivel de las industrias y autoridades de los países de nuestros socios comerciales como Estados Unidos y Canadá, buscando el reconocimiento de dicho compromiso y se gane el voto de confianza; entonces si se podrá exigir el beneficio de la duda, ante una eventualidad semejante a la vivida en el 2008 con la controversia del tomate.
Cabe destacar que este modelo no excluye a ninguno de los sistemas de certificación ya existentes, ni tampoco se establece como un sistema nuevo. Simplemente establece los parámetros mínimos que esta industria se debe comprometer a cumplir.
Las características de los sistemas productivos de este gremio, obligan a tener un mayor control y por ser cultivos que están bajo algún tipo de protección física, esto de forma natural ofrece un producto más limpio y seguro.
Obviamente para que esto funcione deberá ser respaldado tanto por las autoridades de nuestro país, así como por uno de los sistemas de certificación más reconocidos y abalados a nivel internacional como lo es SQF (Safe Quality Food). De igual manera este deberá ser un proceso de mejora continua, lo que indica que esta misma industria deberá hacer el compromiso de revisar los parámetros de forma anual, para que éstos cada vez sean más estrictos y vayamos elevando el nivel de la horticultura mexicana.













