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El comercio global de fruta fresca ha crecido 2 millones de toneladas anuales en la última década

dt.common.streams.StreamServerEl comercio internacional de frutas frescas se ha incrementado una media de 2 millones de toneladas anuales hasta alcanzar alrededor de 80 millones de toneladas en la última década. En comparación, en las hortalizas frescas esta cifra asciende a 40 millones de toneladas.

En términos porcentuales, el comercio mundial de fruta fresca creció más de un tercio en el periodo 2006-2016. En 2017, continuó al alza. Las cifras hasta el tercer trimestre indican que el comercio global de fruta fresca volvió a crecer, al menos en 2 millones de toneladas. Está valorado en 75.000 millones de dólares hoy en día, mientras que el valor en el caso de las hortalizas frescas es de 40.000 millones de dólares.

Gran parte de la fruta fresca se comercia entre las varias regiones del mundo. Para reflejar ese comercio, en este artículo trabajaremos con diez regiones: la UE, las antiguas repúblicas soviéticas (excepto los actuales miembros de la UE), el resto de Europa, África, Asia occidental, los países del Golfo, el Sudeste Asiático, Oceanía, Norteamérica (México incluido) y Latinoamérica.

En diez años, los cinco flujos comerciales más importantes no han sufrido cambios. Hace una década, estos cinco flujos suponían el 67%, ahora representan el 64%. La cuota de los dos flujos más importantes (UE > UE y Latinoamérica > UE) se ha reducido (considerablemente), del 41 al 35%.

El comercio entre los países de la UE es el más importante

Los cinco flujos de comercio más importantes para la fruta fresca son: UE > UE, Latinoamérica > UE, Latinoamérica > Norteamérica, Sudeste Asiático > Sudeste Asiático, y Norteamérica > Norteamérica. Con diferencia, los flujos de comercio más importantes para la fruta fresca son los que se producen entre los países de la UE. Si bien estos flujos han crecido más de un 20% en los últimos diez años, la importancia en el comercio mundial ha caído de un 27% hasta situarse en un 24%.

La importancia del segundo flujo comercial, la exportación de los países de Latinoamérica a la UE, también ha disminuido, pese a haber crecido (16%), del 14% al 11%. La exportación de fruta fresca desde Latinoamérica a Norteamérica (México incluido) ha crecido por encima de la media. La cuota en el total mundial ha aumentado de un 10% a un 11%. El cuarto flujo comercial es el que se produce entre los países del Sudeste Asiático. Entre estos países, el comercio de fruta fresca ha aumentado un 76% en la última década. La cuota total ha pasado del 8 al 10%.

Cabe destacar que en los flujos comerciales menores se ha observado un estancamiento en el comercio de fruta fresca de África y Asia occidental hacia la UE, un crecimiento del comercio entre los países de Latinoamérica y un considerable incremento de la exportación desde Latinoamérica hacia los países del Sudeste Asiático.

Como región, Latinoamérica es el exportador más importante, con una cuota que ronda el 30%. Los países de la UE son los importadores de más peso, con una cuota, incluido el comercio interno, del 40%. Excluido el comercio mutuo entre las regiones, la cuota de la UE supone un tercio. Así mirado, la cuota de la UE en la exportación de fruta fresca ni siquiera llega al 10%.

En cuanto al crecimiento en cantidades absolutas, Latinoamérica ocupa el primer puesto, con un incremento en la exportación de fruta fresca de casi 7 millones de toneladas en diez años. Los países del Sudeste Asiático han sido los que han mostrado el mayor crecimiento absoluto en importaciones, 5,6 millones de toneladas.

Las bananas son, con diferencia, el producto más importante

Las bananas, con 20 millones de toneladas o un 30% mundial, son, con creces, la fruta fresca más importante de las que se comercian internacionalmente. Incluso en el comercio entre los países de la UE, las bananas son, con diferencia, el principal producto. Les siguen las manzanas (8,6 millones de toneladas), las naranjas (6,7 millones de toneladas), las mandarinas (5,1 millones de toneladas), las uvas (4,3 millones de toneladas), las piñas (3,6 millones de toneladas), las sandías (3,3 millones de toneladas), los limones (3,1 millones de toneladas), las peras (2,7 millones de toneladas) y los melocotones y las nectarinas (2,1 millones de toneladas).

La reexportación es importante dentro de la UE

Varios países de la UE, en particular los Países Bajos y Bélgica, son países de tránsito hacia otros países de la UE. Principalmente, es el caso de la importación a la UE desde los países latinoamericanos, y en menor medida de la importación a la UE desde los países africanos. Ejemplo de ello son las bananas que llegan a Bélgica y las frutas de pepita y los cítricos que entran en la UE vía los Países Bajos, desde donde los productos se envían a otros países de la UE. Las bananas (2,74 millones de toneladas) fueron el producto más importante de los 18,4 millones de toneladas que se comerciaron dentro de la UE en 2016, seguidas de las mandarinas (2,40 millones de toneladas), las manzanas (2,17 millones de toneladas), las mandarinas (1,78 millones de toneladas), las sandías (1,33 millones de toneladas) y los melocotones (1,26 millones de toneladas). La exportación desde los países de la UE al exterior es mucho inferior al comercio interno, 3,6 millones de toneladas.

La exportación desde los países Latinoamericanos (México excluido) a la UE fue de 8,76 millones de toneladas en 2016. Dos tercios de esta cantidad (5,76 millones de toneladas) fueron bananas, seguidas de lejos por las piñas (0,95 millones de toneladas) y todavía a más distancia por los limones (0,33 millones de toneladas), los melones (0,33 millones de toneladas), los aguacates (0,27 millones de toneladas) y los mangos (0,23 millones de toneladas). De los productos que, tradicionalmente, se envían a la UE desde Latinoamérica, como las manzanas, las peras, las uvas y las naranjas, las cantidades se situaron por debajo del nivel de las 200.000 toneladas.

Latinoamérica exportó más a la UE que a Norteamérica

El tercer flujo comercial en tamaño es el que va de Latinoamérica a Norteamérica (México incluido). En 2016, ese flujo tuvo un tamaño de más de 8,5 millones de toneladas. El surtido que se envía desde Latinoamérica hasta Norteamérica coincide, parcialmente, con el del comercio con la UE. Las bananas (5 millones de toneladas) y las piñas (1,15 millones de toneladas) también son los productos más importantes de este flujo, pero les siguen los melones (0,66 millones de toneladas) y las uvas (0,48 millones de toneladas). El surtido es reducido porque los tres principales productos combinados suman el 80% del total del fujo comercial desde Latinoamérica hasta Norteamérica (México incluido).

El sector frutícola mexicano tiene una increíble dependencia de la exportación a los Estados Unidos y Canadá. En una década, este comercio se ha duplicado, de 1,8 a 3,6 millones de toneladas. Las sandías, los aguacates y los melones son los principales productos de exportación mexicanos.

El Sudeste Asiático es un mercado en crecimiento, pero principalmente dentro de sus fronteras

El mayor crecimiento absoluto en lo que a flujos de comercio mundiales se refiere para la fruta fresca lo registra el comercio entre los países del Sudeste Asiático. En diez años, ha crecido en 3,4 millones de toneladas hasta alcanzar los casi 8 millones de toneladas. Tal vez China sea el país más importante de la región, pero en cifras de comercio totales, como comprador "tan solo" representa una tercera parte.

Las bananas y las manzanas son los dos productos con más peso en el comercio entre los países del Sudeste Asiático. La lista del resto de fruta fresca, en especial exótica, es la tercera más grande, con una cantidad de 730.000 toneladas en 2016. En ella no se incluyen los durianes, de los que se comercian 700.000 toneladas entre los países de la región cada año. En el resto del mundo, apenas se comercia con este producto. Las mandarinas, las uvas y las piñas son los otros productos principales en este comercio.

El comercio de África hacia la UE es estable

El comercio de fruta fresca de África a la UE se ha mantenido bastante estable en los últimos diez años. De 2006 a 2016, registró aproximadamente 2 millones de toneladas anuales, sin incluir las bananas. Hace una década, la exportación de fruta fresca (bananas excluidas) desde el continente africano a los países de la UE era tan solo la mitad del total. Hoy en día, la cuota de la UE es de alrededor del 40%. La importancia de la exportación a países del Sudeste Asiático se ha incrementado particularmente, de un 7 a un 12% o, en cifras absolutas, de 330 a más de 600.000 toneladas. Además, también se ha enviado más fruta fresca a los países del Golfo.

Desde África, también se envían a la UE sobre todo naranjas, melones, uvas, piñas y mandarinas.

Crecimiento rápido de la exportación de fruta fresca de Latinoamérica al Sudeste Asiático

El siguiente flujo comercial en tamaño es el que va de Latinoamérica a las antiguas repúblicas soviéticas. En especial, se refiere al envío de bananas de Ecuador a Rusia. Le sigue el comercio entre Norteamérica y los países del Sudeste Asiático. Ya hace un tiempo que existe ese flujo comercial, y "tan solo" ha crecido en torno a un 20% en una década. En él, las naranjas representan en torno a un tercio del total.

Hace una década, los países latinoamericanos apenas exportaban fruta fresca al Sudeste Asiático. Ahora, esa cifra supera el millón de toneladas. Las bananas siguen siendo, con diferencia, el producto más importante, y también se envían muchas uvas y cerezas de Latinoamérica al Sudeste Asiático.

Más información:

Jan Kees Boon

Fruit and Vegetable Facts

www.fruitandvegetablefacts.com

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Fecha de publicación: 23/03/2018