Imprimir

Horticultura mexicana: tomates, pero no flores

campari-

¿Por qué vienen tan pocas flores de México? No es una pregunta recurrente, pero una vez que se pregunta, hace que todos se lo pregunten. En una inspección más cercana, parece que este país tiene todo dispuesto para dificultar a los productores sudamericanos, pero ese no es el caso de las flores. La semana pasada, en el banco holandés, en las oficinas de Rabobank en la ciudad de De Lier, varios empresarios debatieron sobre esta cuestión.

México, al igual que su vecina Guatemala, está capacitado para la producción de invernadero a gran escala y de alta tecnología. Este tipo de agricultura ha sido un éxito en la superficie de hortalizas de invernadero. Se dice que el país tiene alrededor de 1.200 hectáreas de tomates, pepinos y pimientos bajo vidrio de alta tecnología. Hay mucha luz solar, trabajadores y espacio. Aunque las condiciones políticas y económicas no son las mejores, desde luego tampoco son peores que en cualquier otro país del "tercer mundo", lo que también parece aplicarse a la logística. En el país la falta de agua de riego disponible y limpia es la mayor desventaja, al menos, para los tomates.

Robert van Geest tiene experiencia para poder hablar sobre todo esto, pues ha vivido y trabajado en México durante muchos años. Ha dirigido muchos viveros y también participó en la adquisición de tierras para el Agroparque en la zona de Querétaro (2 horas en coche al norte de la Ciudad de México). Ahora es el director de operaciones de United Farms, un grupo que desarrolla y gestiona 65,5 hectáreas de invernaderos cerca de Agropark. Ni siquiera él sabe por qué la floricultura en México parece no poder despegar. "México tiene una cultura floral de alto consumo. Los mexicanos pueden aprender de nosotros en el aspecto de la planificación. Sin embargo, tienen una excelente ética de trabajo y son muy creativos. También deberían poder ganar mucho dinero. Las empresas mexicanas son interesantes para los inversores, gracias a la forma en que se organizan las cadenas, pues tienen una buena visión general de los rendimientos que se pueden alcanzar", explicó Robert.

Mano de obra calificada

Según Robert, el problema radica en la logística y, sobre todo, la falta de trabajadores calificados. Roland Gels, un director del mayorista holandés, Levarht, está de acuerdo con él en este punto. Esta empresa es responsable, entre otras cosas, de la producción de pimientos, que se lleva a cabo en la empresa mexicana de invernaderos de vidrio, Freshmex. "Hemos investigado mucho. También tenemos un jardín de última generación. Sin embargo, nunca hemos alcanzado el nivel de producción que alcanzan los productores en los Países Bajos", dice Roland. "Sospecho que tiene que ver con el conocimiento. Puedes tener el mejor control de clima computarizado, pero tendrás problemas si no sabes exactamente cómo dar la vuelta a los brotes. Tal vez esa es la lección más importante: nunca es pronto para comenzar a entrenar a los trabajadores".

En cualquier caso, México se presta a la producción en invernaderos. De hecho, le está yendo mejor que nunca, según Ed Smit, de Jungle Talks. Esta empresa organiza seminarios web sobre problemas actuales de horticultura holandesa y mundial. "Hace dieciocho meses, Trump fue elegido. Después, su retórica sobre el muro continuó fortaleciéndose, provocando un miedo generalizado. Ahora, ese miedo se ha calmado. De hecho, el país está avanzando de forma positiva", explica. "México tiene todas las credenciales para expandirse como un gran, si no el más grande, productor en la zona. El trabajo es caro en América del Norte, y la historia del cannabis también ha impactado la producción de hortalizas y flores. No veo que las cosas evolucionen tan rápido en países como Cuba, República Dominicana y Honduras".

Cymbidiums

Sólo queda Guatemala, la "tierra de la eterna primavera". Es similar a México en muchos sentidos, aunque desde una perspectiva holandesa, sin embargo, puede ser algo más exótica que México. En Guatemala hay un puñado de empresas hortícolas holandesas, pero sólo hay dos de importancia. La primera es Ter Laak, que ganó mucha publicidad con su proyecto Ter Laak AmericaS. La otra es menos conocida, de Jan Valstar, Star Orchids, quién habló con entusiasmo acerca de sus nuevas experiencias en Guatemala. Jan visitó ese país por primera vez a principios de 2014 y desde entonces trabaja en la zona, pero las primeras flores aún no se han cosechado. Sin embargo, pudo impartir algunas lecciones a los empresarios, quizás debido a su mentalidad abierta. La primera, y más importante, de estas lecciones, es que hagas lo que hagas, hazlo con un compañero que conozca la disposición de la tierra. "Hablo muy poco español, y Guatemala está a 12.000 kilómetros de los Países Bajos. Conozco algo sobre la producción y el funcionamiento diario de un negocio. Pero esto, y todo lo que implica, es difícil de organizar desde tan lejos. Estoy completamente seguro de que nuestro negocio se pondrá en marcha. Sin embargo, esta confianza se basa principalmente en mi asociación", concluye Jan.

En noviembre, Rabobank, junto con Jungle Talks, organizará un viaje comercial a México y Guatemala. Los empresarios interesados pueden obtener más información aquí.

Freshplaza

Fecha de publicación: 27/06/2018