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Los “Criptomates”, la solución ecológica que juntó al Bitcoin con la agricultura

bitcoinUna de las principales críticas a las criptomonedas ha sido la gran cantidad de electricidad que se necesita para extraerlas. Este invernadero de cinco acres es una solución.

En diciembre, cada Bitcoin valía un máximo de 19.783 dólares, esa es la razón por la que ese chico de la secundaria al que recuerdas vagamente no dejaba de hablar de eso en sus redes sociales. Y aunque hoy en día, su valor se ha reducido a 8.090 dólares, claramente no van a desaparecer. Eso significa que también estamos atrapados con los efectos secundarios de la minería de Bitcoin, por ejemplo, con los tipos blancos que rapean sobre el tema y la gran cantidad de electricidad que se necesita para extraerlas.

Conforme el precio de Bitcoin aumenta (o disminuye, y luego aumenta de nuevo), también crece la cantidad de electricidad que se requiere. “En efecto, las computadoras participan en una carrera para gastar la mayor cantidad de electricidad posible y, cada diez minutos, una gana un premio de 12.5 Bitcoin por el esfuerzo”, escribe The Guardian. Los mineros de criptomonedas siempre buscan lugares donde cueste menos la energía, razón por la cual se espera que los bancos de computadoras en Islandia consuman más energía este año de lo que lo hará la población del país. (Islandia es un lugar ideal debido a sus fuentes baratas de energía geotérmica, y entre menos cueste la energía hay más ganancias).

¿Cuál es uno de los efectos secundarios de las plataformas y servidores que acumulan los mineros? Mucho calor (Un minero de bajo nivel en el estado de Washington dijo que sus tres servidores fueron suficientes para mantener caliente su casa este invierno). Pero Kamil Brejcha, cofundador del mercado de divisas digital checo NakamotoX, no está dejando que ese calor se desperdicie. En Twitter, reveló que el exceso de calor de los servidores de las computadoras de la compañía se lleva a un invernadero donde se cultivan tomates, o “criptomates”, como los llama.

“¿Quién imaginaría que la minería de las criptomonedas y la agricultura podrían funcionar juntas?”, escribió. “El primer lote de criptomates está listo para cosecharse. Estamos utilizando el exceso de calor para el invernadero de tomates y está funcionando”.

Breja se negó a dar otros detalles sobre el proyecto (“Estamos en modo sigiloso”, repitió) pero reveló que el invernadero cubría alrededor de cinco acres, que los tomates pronto estarían disponibles en “tiendas comunes” en Praga, y que su operación minera está impulsada por energía producida por biorresiduos. “Así que, básicamente, hemos cerrado el ciclo de energía”, concluyó.

En Twitter, la gente intervino inmediatamente para preguntarle por qué no cultivaba marihuana. “Desafortunadamente, debido a las estrictas normas locales, no pudimos obtener una licencia para el cultivo de marihuana medicinal, así que tuvimos que elegir tomates y otras verduras en su lugar”, respondió.

¡Bienvenidos al futuro!

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Publicado en abril 20 de 2018.